8:38, la hora a la que murió Dostoievski, marca el ritmo de esta historia pausada que empapa al lector, que lo lleva por los laberintos de la literatura, del recuerdo, del pasado...
8:38, la hora a la que murió Dostoievski, marca el ritmo de esta historia pausada que empapa al lector, que lo lleva por los laberintos de la literatura, del recuerdo, del pasado...